martes, 2 de diciembre de 2008

"Un enemigo más peligroso que el sol"

Hace ya un tiempo en el metro de Madrid vi a una mujer de raza negra, albina. Ese día hablaba con mi hermana lo difícil que debe resultar para un albino su vida en la conocida como “África negra”, teniendo en cuenta el contraste entre el color de la piel, sumado a la intensidad del sol sobre los cuerpos sin melanina y a las creencias de algunos pueblos.

Hoy fue mucho mayor mi sorpresa al conocer que en el este de África (Fundamentalmente Tanzania y Burundi) "los cazadores de hombres" están al acecho de albinos, quienes venden por partes los cuerpos para que los brujos elaboren pociones mágicas que garantizan la riqueza de quien las bebe.

¿Hasta donde nos pueden llevar las supersticiones?

1 comentario:

Unknown dijo...

TERRRIBLE QUE HORROR....