domingo, 31 de agosto de 2008

y a quien llamo yo ahora?

Esta mañana me despertó un ruidito de bolsas plásticas que se movían en la cocina. ¡un ratón! fue la primera idea que se cruzó por mi cabeza. Qué voy a hacer!!! yo solita...

Afortunadamente el ruido no era más que el resultado de un descuido doméstico. No cerré bien el congelador y se derritieron los hielos del dispensador. El ruido lo producían las gotas de agua cuando rebotaban en las bolsas con los congelados.

Tuve que limpiar la nevera y el suelo de la cocina, pero habría sido peor sostener una batalla con un ratón a primera hora de la mañana de domingo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pobre mi niña, qué susto pasó. Menos mal que no fue nada, ya me imagino cómo te sentirías escuchando ese ruidito... qué horror.

Anónimo dijo...

jaja pobre Anita!!!! q susto me muero si es uno de esos bichos, besitos guapa!!!